Revista Arjé: Mediación Pedagógica a través de la divulgación y la ciencia
E-ISSN: 2215-5538, Vol. 5, N.º 2
Julio a diciembre, 2022
Huellas talentosas
Morales, A. A millones de años luz
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A millones de años luz
A millones de años luz de la Tierra, aún sin ser descubierto por la humanidad,
se encuentra un planeta con exuberante agua, de playas paradisíacas, ríos
color turquesa con cascadas de colores, de un nivel de oxígeno perfecto como
para ser habitado por los humanos. Hay bosques con caminos uniformes
decorados con piedras negras, y unas montañas amarillas, blancas y morenas
que dan color al mundo, hasta tienen formas de sonrisas. El cielo tiene nubes
rosadas donde soplan lluvias de rica fragancia, y más allá de ellas, a lo alto,
varias capas invisibles que protegen el planeta del espacio interestelar, la
gravedad es menor a la conocida en la Tierra, el nombre de este planeta es
Racismo.
Allá existen personas tan diferentes entre sí, que cada nacimiento es
prácticamente una nueva especie, con un nuevo color, enumerados con
códigos de muchos dígitos para registrar su tonalidad, al sustituir lo que para
nosotros son las huellas dactilares. Sus cuerpos contienen cantidades distintas
de agua y carbono, algunos son más blandos, otros muy sólidos, hay quienes
tienen cerebro en la cabeza y otros que lo tienen en los pies, así que han
sabido comprender sus distintas formas de ser y de pensar, estos seres son
conocidos por el nombre de Respeto.
Allan Morales Vargas
Universidad Técnica Nacional, Costa Rica
allanmoralesvargas@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-2518-4278
Revista Arjé: Mediación Pedagógica a través de la divulgación y la ciencia
E-ISSN: 2215-5538, Vol. 5, N.º 2
Julio a diciembre, 2022
Huellas talentosas
Morales, A. A millones de años luz
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Racismo tiene amaneceres oscuros y noches de luz radiante. Los respetianos
salen a trabajar cuando están a espaldas de la estrella que los ilumina, y
duermen cuando hay luz natural, porque los días son frescos y oscuros, las
noches son claras y calurosas, así viven sin problema, la costumbre es una
adaptación amiga del tiempo.
Todos en Racismo hablan diferentes idiomas, son incapaces de comprender a
plenitud lo que escuchan, pero siempre intuyen con gentileza, o bien, acuden
a la tecnología para evitar malas interpretaciones, y, por el contrario, les
encanta retarse por su propia cuenta al tratar de entender a los demás. Al
respetiano le fascina saber que existen otros como él, pero a la vez tan
distintos, así que es muy usual verlos en cada esquina intentando explicar sus
diferencias y al abordar temas tabús, así viven sin problema, a este tipo de
encuentro ellos le han llamado Convivencia.
Al respetiano no le importa convencer a los demás de que hagan las cosas
como él, tampoco pretende ser como ellos, más bien busca aceptar las
diferencias y atribuirse las ideas positivas en relación con él, y no temer al
quedar en visto sus imperfecciones o sus creencias.
Es nuestro mundo paralelo; por sus virtudes, nuestra versión mejorada; con
muchas más convivencias en el día a día. Evidentemente, los respetianos
tampoco conocen de la Tierra y la existencia de la humanidad, aunque
probablemente nos entenderían mejor que nosotros a ellos. Quizás en algún
momento nuestras futuras generaciones puedan conocerse, deberíamos tratar
de prepararnos, no vaya a ser que dejemos una mala impresión.