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Yulök Revista de Innovación Académica, ISSN 2215-5147, Vol. 98, N.º 1
Enero-Junio 2026, pp. 32-50
Villalobos, M. (2026). Análisis de la inserción y permanencia laboral de graduados en Ingeniería en Procesos y
Calidad, Universidad Técnica Nacional, Sede Central, 2018–2024.
do con su carrera al graduarse. Entre los factores que in-
fluyen en la contratación se destacan la carrera cursada, el
grado académico, la disponibilidad horaria, el desempeño
en pruebas de selección, la recomendación de terceros y
el lugar de residencia. Además, los empleadores valoran
competencias personales como compromiso ético, ho-
nestidad, trabajo en equipo, actualización profesional y
capacidad de resolución de problemas, mientras que los
graduados reportan mayor satisfacción laboral cuando
cuentan con estabilidad, buenas relaciones interpersona-
les y variedad de tareas (CONARE, 2023).
En 2024, la empleabilidad de los graduados universitarios
en Costa Rica se mantuvo alta, especialmente en áreas
STEAM. Venegas (2021) destaca que el desempleo entre
profesionales universitarios es significativamente menor
que entre quienes tienen únicamente educación secunda-
ria o técnica. En cuanto a la distribución sectorial, el 65%
de los empleos corresponde al sector privado y el 35%, al
público. Sánchez (2022) señala que la empleabilidad de
los graduados provenientes de las universidades públicas
alcanza el 94,6%, mientras que en universidades privadas
es del 93,9%, con tiempos promedio de inserción laboral
que varían entre 7 y 18 meses, dependiendo de la insti-
tución. No obstante, según OLaP (CONARE, 2023), un
90,1% de los graduados desea cambiar de empleo, princi-
palmente, por mejores ingresos o condiciones laborales.
Estos datos corresponden al contexto general de la em-
pleabilidad universitaria en Costa Rica. De manera más
específica, un estudio realizado por Muñoz Quesada
(2015) en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y
Tecnología (ULACIT) analizó los desafíos que enfrentan
los jóvenes ingenieros industriales al ingresar al mercado
laboral en el país. La investigación identificó brechas en-
tre la formación académica y las competencias requeridas
por las empresas, así como la falta de experiencia prác-
tica, factores que dificultan la inserción laboral. Además,
evidenció que los estudiantes quienes realizan pasantías,
reciben mayores oportunidades de empleo; aunado a esto
se recomiendan complementar la preparación académica
con certificaciones y experiencias prácticas. Este estudio
resalta la importancia de combinar conocimientos técni-
cos y habilidades blandas para favorecer la empleabilidad
de los egresados.
Finalmente, la Licenciatura en Ingeniería en Procesos y
Calidad de la UTN está diseñada para formar profesio-
nales capaces de diseñar, implementar y gestionar sis-
temas de calidad en procesos productivos. Su currículo,
estructurado de manera progresiva, inicia con el estudio
de fundamentos técnicos en bases de datos, metodologías
como Six Sigma, evaluación de proyectos, y avanza ha-
cia asignaturas especializadas y optativas. Este enfoque
combina conocimientos técnicos con competencias éti-
cas y habilidades investigativas, a su vez, se alinean con
las demandas del sector productivo costarricense, lo cual
contribuye a la preparación de egresados con un perfil
integral (UTN, 2024).
A nivel internacional
La inserción y permanencia en el mercado laboral de los
graduados en Ingeniería en Procesos y Calidad es un tema
clave a nivel global, debido a las transformaciones que
han tenido lugar en la industria 4.0 y el avance de la digi-
talización. Los ingenieros en este campo están altamente
valorados por su capacidad de optimizar procesos y ase-
gurar la calidad en diferentes industrias, estas habilidades
los convierte en candidatos atractivos para roles en ma-
nufactura, producción y gestión de proyectos. Uno de los
desafíos actuales es la creciente demanda de habilidades,
no solo técnicas, sino también, las conocidas habilidades
blandas. A nivel internacional, los empleadores buscan
ingenieros con habilidades en resolución de problemas,
trabajo en equipo, pensamiento crítico y adaptabilidad, ya
que el entorno laboral es dinámico y exige una constante
actualización y aprendizaje.
En estudios recientes, se indica que muchos empleadores
valoran mayormente las habilidades blandas y la capaci-
dad de adaptación que los conocimientos técnicos especí-
ficos, pues en algunos casos se considera que estos pueden
ser aprendidos o reforzados en el trabajo (World Econo-
mic Forum, 2020; UNESCO, 2021). Consecuentemente,
el trabajo interdisciplinario, las competencias globales y
la capacidad de trabajar en contextos multiculturales son
habilidades cada vez más valoradas. Estas competencias
son vistas como cruciales en un mundo interconectado
donde la colaboración internacional es fundamental para
innovar y resolver problemas complejos, especialmente
en áreas como la sostenibilidad y la tecnología emergen-
te. Como se señala en el informe de ingeniería para el
desarrollo sostenible de la UNESCO (2021):
“Formar ingenieros para la implementación de los
objetivos de desarrollo sostenible (ODS) requiere no
solo nuevas competencias, incluido el aprendizaje y
pensamiento creativos, solución de problemas com-
plejos, colaboración interdisciplinaria e internacional,
y un código de ética, sino además un cambio en la
educación en ingeniería misma. Se necesita un cam-
bio de la ruta académica, técnica, centrada en el cono-
cimiento de hoy en día a un enfoque interdisciplinario
mucho más amplio al aprendizaje, y de un enfoque
centrado en el profesor a uno que sea más centrado en
el estudiante y basado en problemas. Requerirá cons-
truir un enfoque estructurado, con su aseguramiento